El escenario musical de Malta es una interesante mezcla de sonidos tradicionales, importados y experimentales. En cuanto a tradición se refiere, las islas maltesas hacen alarde de una forma autóctona de canto conocida como ghana (se pronuncia aana) que se parece al cante flamenco y cuyas letras están a medio camino entre una balada siciliana y el lamentar rítmico de una canción árabe.
Ghana es música folklórica maltesa en su máxima expresión individual y tradicional. Años atrás, las letras de las canciones eran creadas de nuevo cada vez. Ghana se originó en los bares de las aldeas y es siempre cantado por hombres, acompañados por la guitarra. El Folk Singing Festival es el más importante festival de este tipo de música.Las canciones relatan las historias de la vida de la aldea y de sucesos de la historia local. El Centro para la Creatividad en St. James Cavalier hay noches de Ghana de vez en cuando y también es interpretado en varios eventos patrimoniales.
La música más moderna recoge estilos importados de Italia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Momento clave para este estilo es la celebración del Malta Song for Europe Festival que sirve para acceder a Eurovisión. Pero quizás lo más interesante a nivel internacional es el Malta Jazz Festival que se suele celebrar a finales de julio y en el que están presentes no sólo el jazz, sino también otros estilos musicales como el flamenco.
Algunos de los artistas malteses más importantes son: Mary Rose, Charles Gatt, Etnika, Philip Attard, Fabrizio Faniello, Corkskrew, William Mangion y Beangrowers.
Las islas ofrecen eventos musicales semanales. Hay recitales de órgano en iglesias barrocas y conciertos orquestales y de solistas frecuentes en algunos de los lugares históricos más sensacionales, como el Teatro Manoel y St. James Cavalier.
Valletta es el lugar de realización de varios festivales anuales: el Festival Barroco de Valletta; el Festival de Artes de verano; y el Festival de Ópera. Otro gran evento es el Festival Coral, en noviembre, que atrae coros internacionales y locales a una competición informal y animada.
La música de bandas es una de las tradiciones más populares. Cada pueblo y aldea tiene al menos un club de bandas y es el soporte principal de muchos de los eventos al aire libre. El evento destacable del año para la música de bandas es la fiesta parroquial.
Las islas tienen varios recintos para la ópera: el Teatro Manoel y el Centro Mediterráneo para Conferencias en Valletta, además de teatros en Victoria, Gozo. Las islas también realizan un Festival de Ópera anual.
El baile tradicional más popular de Malta es sin duda el il-Maltija. Hoy día existe dos versiones de él: una de la corte y otra rústica. En el baile de la corte, los bailarines llevan traje europeos del siglo XVIII, mientras que en el rústico llevan el atuendo tradicional maltés.
Otros bailes tradicionales son el Parata, un baile con espadas y boucliers de madera que conmemora y parodia la victoria de los malteses sobre los turcos; el Bransle de Malte, un baile traído por los caballeros de San Juan, y con aires franceses principalmente; y los bailes con castañuelas que tienen reminiscencias españolas (sevillanas y flamenco), y son muy populares entre la población local.
La arquitectura de Malta recuerda mucho a la del norte de África,porque todos los edificios históricos fueron construidos de piedra caliza. Hasta hoy este material está ampliamente extendido, si bien hoy se han agregado materiales modernos.
Lorenzo Gafa (1639-1710), hermano de Melchiorre y famoso por sus cúpulas, fue uno de los muchos prestigiosos arquitectos que trabajaron en Malta. Gerolamo Casar (1520-1586) diseñó varios de los edificios de Valletta, incluida St. John´s Co-Cathedral, Palace of the Grand Masters y todos los albergues. Su hijo Vittorio Casar construyó los fuertes de St. Lucian y St. Thomas por encargo del gran maestro Wignacourt. Otros arquitectos de las islas son Nadrea Beli (1705-1772), Antonio Ferramolio (?-1550) y Francesco Laparelli da Cortona (1521-1570).
La literatura maltesa autónoma se desarrollo más tarde que en el resto de Europa, ya que cuando ésta ya había florecido en toda Europa, en Malta estaba empezando a surgir. Los autores malteses se sumaron al movimiento romántico de Europa. El tema de los escritores fué sobre todo el orgullo nacional.
A finales del siglo XIX se desarrollaron dos géneros novelisticos: la novela histórica y la gótica. La novela histórica se clasificaba en historia maltesa, historia en general y religión. En el caso de la literatura gótica la temática es lo malo, oscuro y terrible, que irrumpe en el idilio del mundo.
La primera novela política de un autor maltés apareció en 1905. En la novela política maltesa se criticaba la sociedad y la autoridad, y se ubicaban los sucesos en lugares ficticios. En 1920 se fundó la Academia de Autores Malteses. El realismo se empezo a desarrollar lentamente a partir de 1930. Se criticaba la sociedad en retratos de la sociedad. En la década de los ´30 y ´40 este tipo de novela tenía mucha popularidad.
En 1967 se inició el movimiento por la reactivación de la literatura maltesa. Hasta los años '60 los escritores estaban empeñado en lograr un estilo común, que fuera típico de la isla. Los autores de finales del siglo XX aceptaron que Malta no era un mundo aparte y se dejaron influir por la literatura de otros países.
Algunos de los escritores más representativos de la literatura maltesa son: Igino Lombardi, Immanuel Mifsud, Joseph Abela, Charles Casha, Trevor Zahra, Adrian Grima, Francis Ebejer, Emilio Lombardi, Dun Karm Psaila y Oliver Friggieri.